El control de calidad dependía por completo de la inspección visual: tres turnos de personal para cubrir una operación continua. La fatiga y la variabilidad de criterio entre inspectores hacían que defectos pequeños o patrones repetitivos pasaran desapercibidos, y la mayoría se detectaba cuando el rollo ya estaba terminado.
El resultado: reprocesos, desperdicio de material y reclamaciones de clientes que llegaban tarde para corregir la causa.
Instalamos cámaras sobre la línea de producción y entrenamos un modelo de IA con los defectos reales de la planta. El sistema mira cada metro de tela que pasa, a 300 metros/minuto, y avisa al operario en el momento:
- Inspección continua del 100% del metraje, sin muestreo.
- Detección de defectos en tiempo real, con alerta inmediata al operario.
- Trazabilidad por rollo: posición exacta del defecto, tipo, frecuencia y criticidad.
- Panel centralizado con monitoreo en vivo, órdenes de producción y registro histórico de defectos para análisis de causa raíz.
de la producción inspeccionada, frente al muestreo visual anterior.
de los defectos detectados en línea, antes de que el rollo se termine.
De 3 turnos de inspección visual a 1 persona supervisando el sistema.
Criterio de calidad único y objetivo, sin variabilidad entre turnos.